Muchísimas son las cosas/que nuestra madre Natura/hace con mucha ternura./
Más aún, las hace hermosas./Por lo mismo, es tan celosa/ de nuestra eterna inconsciencia,/
que hasta pierde la paciencia/con tanta locura humana,/
y en su lenguaje proclama/su furia, con inclemencias.

(del Maestro Merardo)

jueves, 23 de febrero de 2017

QUIÉN ME HA DADO VELAS EN ESTE ENTIERRO




A propósito del golpe en la mesa que ha dado Mike Pence, vice-presidente de EEUU, exigiendo al resto de sus aliados de la OTAN que cumplan con su compromiso de aportar el 2% de su PIB para gastos militares, las preguntas que nos hacemos los “pagadores de impuestos” que vivimos en Canadá, es:

¿En qué nos beneficiaría si Canadá en vez de aportar actualmente a la OTAN un poco más de veinte mil millones de dólares (0.99% de su PIB), comenzara a pagar 41 mil millones de dólares (2% de su PIB)? La cantidad se lee fácil.

La reflexión es obvia como siempre: ¿cuántos hospitales y personal de la salud; cuántos establecimientos educacionales y personal educativo; cuántos puestos de trabajo, carreteras, mejoras salariales, etc., etc., podrían conseguirse con esas cantidades de dólares?

Me ahorro buscar cuántos miles de millones de dólares serán el gasto total de la OTAN si todos los países del organismo aportaran el 2% de su PIB. Y por supuesto me ahorro soñar lo que podría hacerse con ese dinero en beneficio de la humanidad.

¡¡¡Locura-demencia-esquizofrenia-alienación-enajenación-chifladura-manía-paranoia desequilibrio-monomanía!!! (se agradece a quien pueda continuar alargando la palabra).

Me gustaban más los años en que salíamos a la calle a recibir palos y bombas lacrimógenas por protestar en contra de la absurda carrera armamentista. Pero claro, eran años en que el “big-brother” aún no había logrado el dominio de nuestras mentes…


Si actualmente, las voces protestatarias laicas y religiosas, no nos volvemos a unir, terminaremos como un montón de selfies  repartidos por la red…, hasta que ésta se queme debido a una súbita y ardiente explosión…