Muchísimas son las cosas/que nuestra madre Natura/hace con mucha ternura./
Más aún, las hace hermosas./Por lo mismo, es tan celosa/ de nuestra eterna inconsciencia,/
que hasta pierde la paciencia/con tanta locura humana,/
y en su lenguaje proclama/su furia, con inclemencias.

(del Maestro Merardo)

sábado, 21 de noviembre de 2015

SOLILOQUIO SEMIFUSO



Yo también estoy en guerra. Sí, estimada ciudadanía, así de claro. Hace rato que lucho denodadamente en contra del atentado aterrorizante del pesimismo. ¡Oh, hados que me habéis abandonado!

No sé si son mis ojos o mis lentes empañados, el hecho es que no logro ver la manija del futuro. De manera que estoy prisionero en el presente. ¡”Qué delito cometí contra vosotros naciendo”!

El pasado no me sirve de refugio. Como dice mi mujer “aguas pasadas no mueven molino”.

Sin embargo eso de mi prisión en el presente - que sonaba de lo más bonito -, también se ha ido a la mierda, hablando crudamente. Resulta que los físicos nos han jorobado la “magnitud Tiempo”: que si la Física clásica, que si la cuántica, etc., etc…

De manera que Presente, Pasado y Futuro son puras pamplinas. 
Ni siquiera puedo afirmar que los sucesos que ¡suceden…, suceden, por la cresta!, por aquello que se le ocurrió al ocioso de Schrödinger: “el gato muerto… también está vivo…” ¿Comprenden como es la cosa?

En vista de lo cual ¿qué? ¿Puedo afirmar que estoy  pesimista y a la vez optimista?

¡Claro que sí!



Gracias, Schrödinger. ¿Tenemos futuro entonces?

Hmm… Sí… y… No…  Acuérdate de Heisenberg…

¿Los muertos están vivos? ¿Los atentados están sucediendo? ¿El Poder es un monstruo insaciable de Poder?

Sí… y… No…

¡Necesito respuestas claras!

¡Epa! Cuidado…, cuidado con las respuestas categóricas y definitivas, que de ahí al fanatismo…, y de ahí a la cadena de “ismos” que venimos arrastrando desde que surgió el sexo entre las células…



¿Entonces qué? ¿Tranquilo el perro?

Sí… y… No…

¡Vete a la mierda!