Muchísimas son las cosas/que nuestra madre Natura/hace con mucha ternura./
Más aún, las hace hermosas./Por lo mismo, es tan celosa/ de nuestra eterna inconsciencia,/
que hasta pierde la paciencia/con tanta locura humana,/
y en su lenguaje proclama/su furia, con inclemencias.

(del Maestro Merardo)

domingo, 16 de agosto de 2015

OJOS PARA VER y OÍDOS PARA ESCUCHAR



No acierto a definir cual de nuestros sentidos capta mejor las entrelíneas de lo que se escribe o se habla a propósito del reinicio de relaciones diplomáticas entre Cuba y EEUU.

Quizás sean los oídos los que reciben claramente el ruido de las manos que se sobajean. Tal vez no sea el ruido de manos que se soban, quizás son aleteos de Águilas que están revoloteando sobre la Isla de Cuba.

Los Inversores internacionales, desunidamente unidos, ejercitan sus garras para dejarse caer sobre la que ha sido una heroica Isla, pero quizás, sobre todo, imaginan que la Isla servirá de puente para recomponer y readaptar sus relaciones con el resto de América Latina. España, por ejemplo, pretenderá raíces históricas, y no tendrá escrúpulos ideológicos en poner a otro Franco o a Podemos, según sea lo que demande el nuevo mercado.






¡A la conquista de lo que resta por conquistar! Nuevas políticaspara el Nuevo Mundo se avecinan. Si antes el camino estuvo desbrozado, hoy es una pista de aterrizaje: hay mayor cantidad de sátrapas para todos los gustos: para los EEUU, para China, Rusia,  a nadie le importa la competencia leal. ¡Quién da más, señores, quién da más!