Muchísimas son las cosas/que nuestra madre Natura/hace con mucha ternura./
Más aún, las hace hermosas./Por lo mismo, es tan celosa/ de nuestra eterna inconsciencia,/
que hasta pierde la paciencia/con tanta locura humana,/
y en su lenguaje proclama/su furia, con inclemencias.

(del Maestro Merardo)

miércoles, 5 de agosto de 2015

FUGA DE NIETAS EN SI MENOR PARA UN SOLO DE PLEAMAR














Hay instantes en que nos encapsulamos en el espacio-tiempo. Nada existe alrededor, sólo el instante...

Sus manitas se mueven con la habilidad de artesanas, concentradas en su trabajo tanto como yo en mi observación... El Mar Cantábrico ruge a placer contra las milenarias peñas a unos cuantos metros más abajo...

Emerge un murmullo de las artesanas..., se transforma en un canturreo automático, impersonal..., no logra romper el silencio interior...

Continúan trenzando cintas coloridas, elásticos, pequeñísimas esferas de colores brillantes... Se prueban los colgajos entre sus cabellos... Las princesas de las Mil y una Noches querrían lucir el colorido de las joyas de este par de artesanas...



El Peñón de Ogoño,  visto por Nelson






La niebla cubre parte del gran peñón de Ogoño allá lejos esta mañana... La levedad del sirimiri humedece todo el verde paisaje... Las manitos trabajan, crean..., la concentración, el ruido del mar...


El silencio interior nos inunda... Aiala, Maider y el observador... Existimos solamente dentro de una cápsula, quizás en la burbuja primigenia... Un instante...